Consulta al instante tu dirección IP pública, ubicación aproximada, ISP y detalles de conexión. Todo se ejecuta en tu navegador, por lo que tu IP nunca se registra.
La geolocalización por IP asocia tu IP a la red registrada de tu proveedor, que puede estar a una ciudad o región de donde realmente estás. Nunca es tu dirección exacta. Las redes móviles, las VPN y los rangos de IP reciclados la hacen menos precisa. Para corregirla, envía tu ubicación a las bases de datos de geolocalización (MaxMind, Google, IPinfo).
Tu dirección IP pública es la etiqueta que tu operador asigna a tu conexión y que ve cualquier web en la que entras. La herramienta ¿Cuál es mi dirección IP? de ToolsPivot te muestra tu IPv4 y tu IPv6, la ubicación aproximada de esa IP, tu proveedor de internet, un indicador de VPN o proxy y los datos de tu navegador. Todo se ejecuta dentro de tu navegador, tu IP nunca se registra en ningún servidor y la ubicación se presenta como lo que es: una estimación.
Es una página que detecta tu dirección IP pública y te devuelve todo lo que esa IP revela sobre tu conexión. Consulta tu IPv4 y, por separado, tu IPv6, y obtiene la ciudad, la región, el país, la zona horaria, el código postal, las coordenadas, el operador, la organización y el ASN asociados. ToolsPivot lanza estas consultas desde tu navegador con servicios sin clave de API, así que ningún servidor intermedio recibe ni almacena tu dirección. El panel de dispositivo se completa con datos que ya tiene tu navegador, igual que el detector de navegador.
La usan tres perfiles distintos. Administradores de sistemas y desarrolladores que necesitan su IP de salida para una lista blanca, abrir un puerto o depurar un firewall. Usuarios de VPN que quieren comprobar si el túnel está levantado de verdad. Y cualquiera que haya visto una ciudad rara en una alerta de inicio de sesión.
El problema no es encontrar tu IP, sino fiarte de lo que te cuentan alrededor. Las páginas más conocidas del sector clavan un pin sobre tu casa, esconden un muro de consentimiento publicitario y envían tu dirección a decenas de socios de tracking. Aquí la IP no sale de tu navegador, la ubicación se dibuja como un radio de 12 km y cada dato lleva su fuente. Para resolver muchas direcciones a la vez, el localizador de IP geográficas en masa trabaja en bloque.
Consulta tu IP siempre que un sistema externo tenga que reconocer tu conexión o cuando algo en tu red se comporte de forma extraña. Es una comprobación de treinta segundos que evita horas de diagnóstico equivocado, y el primer paso lógico ante un aviso de seguridad.
Dos situaciones límite conviene tenerlas presentes. Con el Relay privado de iCloud o un navegador con proxy integrado, verás la IP del proxy, no la de tu operador. Y detrás de un CG-NAT, tu IP pública será real pero compartida.
Contexto: una diseñadora freelance de Valencia accede al servidor de archivos de un cliente que solo admite conexiones desde la IP de la oficina.
Resultado: confirma que el túnel enruta todo el tráfico, no solo el del navegador.
Contexto: el responsable de una pyme de Sevilla recibe una alerta de inicio de sesión desde una ciudad en la que no tiene empleados.
Resultado: identifica un acceso desde un servidor comercial y fuerza el cambio de credenciales.
Contexto: un desarrollador de Bilbao quiere exponer un entorno de pruebas desde su casa y el reenvío de puertos no funciona.
Resultado: deja de reconfigurar el router y ataca la causa real del problema.
Contexto: un usuario duda entre dos ofertas de fibra y quiere saber cuál le dará una IP pública propia.
Resultado: elige la oferta que le permite alojar servicios en casa sin pagar un extra mensual.
La geolocalización por IP no mide dónde estás, sino dónde tu operador ha registrado el rango de direcciones que te ha tocado. Esas bases de datos asocian bloques enteros de IP a una ciudad o a un nodo de red que puede estar a decenas de kilómetros de tu casa. En Alcorcón es habitual que la IP se resuelva en Madrid capital, y en muchos pueblos de Castilla y León la ciudad devuelta es la capital de provincia. De ahí el círculo de 12 km en lugar de un pin.
Qué influye en el margen de error:
Si administras varios sitios y quieres saber si comparten segmento de red, el comprobador de IP de clase C resuelve esa pregunta mejor que un mapa.
El CG-NAT es una técnica con la que un operador reparte una misma IPv4 pública entre varios abonados. Nació porque en noviembre de 2019 el registro europeo RIPE agotó su reserva de IPv4, y los operadores más jóvenes se quedaron sin direcciones para asignar una a cada cliente. Tu router recibe entonces una dirección del rango 100.64.0.0/10 y la traducción a una IP pública real ocurre dentro de la red del operador.
En España la situación varía según la compañía. Movistar y O2 asignan IP pública en fibra. Digi recurre al CG-NAT por defecto y ofrece una IP propia mediante un servicio de pago de un euro al mes. MásMóvil, Yoigo y Pepephone lo aplican de forma habitual, aunque suele bastar con pedir la salida a atención al cliente. Orange y Jazztel usan un esquema DS-Lite en el que el tramo IPv4 pasa por CG-NAT, pero el protocolo PCP permite abrir puertos.
La consecuencia práctica es doble. No puedes abrir puertos hacia tu red, así que un NAS, una cámara o un servidor de juegos quedan inaccesibles desde fuera. Y compartes reputación: si otro abonado con tu misma IP pública abusa de un servicio, el bloqueo te alcanza a ti. Comparar la IP WAN del router con la que ves aquí es la forma más directa de salir de dudas, y el comprobador de SSL descarta que el fallo esté en el certificado.
Ninguna herramienta de este tipo saca tu dirección postal de una IP, y quien lo insinúe te está vendiendo algo. Estas son las limitaciones reales, dichas antes de que las descubras tú.
Sobre el RGPD conviene ser preciso: el TJUE estableció en el asunto Breyer (C-582/14) que una IP dinámica puede constituir dato personal para quien disponga de medios legales para identificar al abonado. Por eso esta herramienta no la almacena y por eso la AEPD exige que cualquier web que sí la registre lo declare en su política de privacidad.
Es el número que identifica tu conexión frente al resto de internet. Tu operador se lo asigna a tu router, y todos los dispositivos de tu casa salen a la red compartiendo esa misma dirección.
Por sí sola, una IP revela tu operador y una zona aproximada, nada más. No da acceso a tu nombre, tu domicilio ni tus cuentas, aunque sí puede servir para intentar un ataque de denegación de servicio.
Porque la geolocalización por IP localiza el nodo de tu operador, no tu domicilio. Es normal que aparezca la capital de provincia o una localidad vecina, y por eso el mapa dibuja un radio de 12 km en lugar de un punto exacto.
Porque tu conexión es solo IPv4. En España la adopción de IPv6 sigue siendo minoritaria en red fija, así que muchos usuarios verán el aviso de que no tienen IPv6 activo.
Tu navegador la enmascara a propósito mediante mDNS. Chrome, Firefox y Safari lo hacen desde hace años para impedir que cualquier web perfile tu red interna, y la herramienta te lo indica en vez de dar un error.
Compara la IP pública que ves aquí con la IP WAN que muestra tu router. Si no coinciden y la del router empieza por 100.64, estás detrás de un CG-NAT y tu IP pública está compartida con otros clientes del operador.
No. Las consultas se lanzan desde tu navegador contra servicios públicos de terceros, sin pasar por ningún servidor de ToolsPivot, y no existe ningún registro donde tu dirección quede escrita.
No, y por eso se llama indicador y no detector. Compara el huso horario de tu dispositivo con el de tu IP y revisa si el ASN pertenece a un proveedor de alojamiento, así que una VPN residencial en tu misma zona horaria puede no activarlo.
La pública identifica tu router frente a internet y la privada identifica cada dispositivo dentro de tu red. Siguiendo el símil clásico, la pública es el número del edificio y la privada, el piso y la puerta.
Puede serlo. La sentencia Breyer del TJUE determinó que una IP dinámica constituye dato personal cuando existen medios legales para relacionarla con un abonado, algo que en España solo está al alcance de la autoridad judicial.
Reiniciar el router suele bastar si tu operador te asigna una IP dinámica. Las alternativas son conectarte por datos móviles, usar una VPN o pedir una IP fija a tu compañía.
Sí, el buscador acepta cualquier dirección IPv4 o IPv6 pública. Obtendrás su ubicación aproximada, su operador, su ASN y su zona horaria, con el mismo margen de error que se aplica a la tuya.
No hace falta ni cuenta ni extensión ni descarga. Abres la página y los datos ya están en pantalla, igual que ocurre con el generador de contraseñas y el resto de utilidades del sitio.
Sí, y con 4G o 5G la ubicación se aleja bastante más de tu posición real. El tráfico móvil sale por pasarelas centralizadas, así que la ciudad devuelta puede estar en otra comunidad autónoma. Si te preocupa qué metadatos viajan en tus fotos, el eliminador de datos EXIF cierra esa otra fuga de ubicación.