Analiza la densidad de palabras clave de cualquier texto o página web. Descubre con qué frecuencia aparece cada palabra y frase, detecta la sobreoptimización y comprueba el equilibrio temático.
No. John Mueller, de Google, lleva años diciendo que la densidad de palabras clave no es un factor de posicionamiento, y los estudios no muestran relación entre densidad y ranking. Forzar un porcentaje objetivo lleva al relleno de palabras clave, que puede perjudicarte. Usa esta herramienta de forma inteligente: para detectar la sobreoptimización, comparar frases y comprobar que tu contenido cubre un tema con naturalidad. Escribe primero para las personas.
| Palabra clave / frase | Recuento | Densidad | Señal | En título / H1 / meta |
|---|
El comprobador de densidad de palabras clave es una herramienta gratuita que analiza cuántas veces aparecen las palabras y frases en un texto, ya sea pegado (procesado dentro de tu navegador) o extraído de cualquier URL. Su enfoque es distinto al de la mayoría: no persigue un porcentaje mágico, porque Google confirma que la densidad no es un factor de posicionamiento. Funciona como un diagnóstico de sobreoptimización y equilibrio temático, con análisis de frases de 2 a 5 palabras y un aviso claro de riesgo. En ToolsPivot lo hemos reconstruido de cero.
La herramienta cuenta la frecuencia y el porcentaje de cada palabra y frase respecto al total del contenido. Analizas dos entradas: pegas tu texto, que se procesa por completo en el navegador, o introduces una URL, que nuestro servidor descarga para extraer solo el cuerpo del artículo. A partir de ahí genera tablas de frases de 2, 3, 4 y 5 palabras con su recuento, su densidad y una banda de color. El motor de análisis de ToolsPivot no envía tu texto pegado a ningún servidor.
La usan sobre todo redactores SEO, autónomos que gestionan su propio blog, agencias y consultores que auditan contenido de clientes. Sirve para revisar un artículo antes de publicarlo, detectar el relleno de palabras clave en textos heredados o comprobar si una página compite con otra por el mismo término. También ayuda a quien traduce o adapta contenido y necesita medir el equilibrio de vocabulario.
El problema clásico de los comprobadores antiguos es que cuentan el menú, la cabecera y el pie de página junto con el contenido real, lo que falsea los porcentajes. La versión 2.0 extrae únicamente el texto del cuerpo y descarta la navegación, los formularios, los banners de cookies y los anuncios. El resultado son cifras que reflejan lo que de verdad lee tu audiencia, no la plantilla de tu web.
La herramienta es más valiosa como revisión posterior a la redacción, no como guía mientras escribes. Escribe con naturalidad primero y comprueba las cifras después. Estos son los momentos en los que aporta más:
En páginas construidas por completo con JavaScript, el modo URL puede devolver poco texto; en esos casos conviene pegar el contenido directamente.
Contexto: una diseñadora autónoma quiere posicionar un artículo sobre tarifas sin caer en el relleno.
Proceso:
Resultado: un texto que lee con fluidez y cubre el tema con más profundidad que repitiendo la misma frase.
Contexto: una agencia recibe un dominio con cientos de páginas y sospecha de sobreoptimización antigua.
Proceso:
Resultado: un informe claro que separa las páginas sanas de las que necesitan revisión urgente.
Contexto: un editor recibe un artículo de un colaborador y quiere confirmar que no fuerza una palabra clave.
Proceso:
Resultado: una entrega validada en minutos, sin discusiones sobre percepciones subjetivas.
No existe una densidad de palabras clave ideal, y desconfía de cualquier herramienta que te venda un porcentaje exacto. John Mueller, de Google, ha respondido de forma directa que la densidad no es un factor de posicionamiento, y los estudios que analizan cientos de resultados no encuentran una correlación clara entre el porcentaje y la posición. El cálculo es sencillo: densidad (%) = (veces que aparece la palabra clave ÷ total de palabras) × 100. Si un término aparece 15 veces en un texto de 1.000 palabras, su densidad es del 1,5 %. Ese número describe tu texto, pero no lo posiciona. Lo que sí importa es que el contenido cubra el tema con vocabulario natural y variado, algo que refuerzas con una buena herramienta de investigación de palabras clave.
Las bandas son una señal de cordura, no una regla que haya que cumplir. La escritura natural siempre va primero, y las bandas solo te avisan cuando conviene mirar dos veces.
Conviene conocer los límites: el análisis se basa en los espacios entre palabras, así que idiomas como el chino o el japonés no se segmentan correctamente. Además, el modo URL lee el HTML que entrega el servidor, por lo que una página totalmente dinámica puede devolver poco texto. Para reforzar tu criterio antes de publicar, combina esta revisión con el detector de contenido de IA.
La densidad de palabras clave es el porcentaje de veces que una palabra o frase aparece en un texto respecto al total de palabras. Es un indicador de reparto del vocabulario, no una nota de calidad. Sirve para detectar tanto la repetición excesiva como la ausencia de un término.
Se calcula dividiendo las veces que aparece la palabra clave entre el total de palabras y multiplicando por cien. Por ejemplo, 15 apariciones en 1.000 palabras dan una densidad del 1,5 %. La herramienta hace este cálculo para cada frase de 2 a 5 palabras de forma automática.
Sí, puedes pegar texto o introducir una URL. En modo URL, el servidor descarga la página, extrae solo el cuerpo y descarta el menú, el pie y los anuncios antes de contar. Así los porcentajes reflejan el contenido real y no la plantilla.
Analiza frases de 2, 3, 4 y 5 palabras, además de las estadísticas globales del texto. Cada longitud tiene su propia tabla con recuento y densidad. Esto se acerca mucho más a cómo busca la gente que quedarse en palabras individuales.
No, no existe un porcentaje ideal y Google ha confirmado que la densidad no es un factor de posicionamiento. Cualquier herramienta que prometa un número mágico te está dando un mal consejo. Escribe con naturalidad y usa la densidad solo como diagnóstico.
Se diferencia en tres cosas: extrae solo el cuerpo del texto, analiza frases de hasta cinco palabras y te dice la verdad sobre la densidad en lugar de venderte un porcentaje ideal. Muchos comprobadores cuentan el menú y el pie y siguen promoviendo el mito del 2 al 3 %.
No, en modo texto todo el análisis ocurre dentro de tu navegador y nada se envía a ningún servidor. Es la opción recomendada para borradores confidenciales y contenido sujeto al RGPD. Solo el modo URL implica una descarga en el servidor.
El filtro admite siete idiomas: español, inglés, portugués, francés, alemán, italiano y ruso. Está activo por defecto para que términos como artículos y preposiciones no distorsionen las tablas. Puedes desactivarlo con un clic si prefieres contar todo. Para pulir el resultado final, ayuda la herramienta de parafraseo.
Ocurre cuando la página se construye por completo con JavaScript, ya que el modo URL lee el HTML que entrega el servidor. En esos casos la herramienta te avisa y lo mejor es pegar el texto directamente. El modo texto no tiene esa limitación.
Como orientación, una densidad por encima del 3 % suele señalar un posible exceso y se marca en la banda Alta. No es una regla rígida, sino un aviso para que releas el texto. Un artículo muy técnico puede repetir un término más a menudo de forma natural.
No, forzar un porcentaje concreto genera un texto artificial que los lectores detectan enseguida. Escribe con naturalidad, cubre el tema con vocabulario variado y usa la herramienta solo para revisar después. Para ampliar ideas, prueba la herramienta de exploración de preguntas.
Las herramientas antiguas analizaban toda la página, incluidos la navegación, la cabecera y el pie, lo que inflaba los porcentajes. La versión 2.0 extrae solo el cuerpo del artículo y descarta esos elementos. Por eso las cifras que ves ahora son más precisas.
Sí, hay un campo para añadir palabras que quieres dejar fuera, como el nombre de tu marca. Esas palabras desaparecen de todas las tablas de frases. Es útil cuando un término se repite por motivos legítimos y no quieres que domine el análisis.
Sí, puedes descargar las tablas en CSV o copiar los datos para llevarlos a tu informe. También dispones de la nube de palabras y del resaltado interactivo para explorar sobre la marcha. Si trabajas el presupuesto de una campaña, complementa el análisis con la calculadora de CPC por palabra clave.