Elige un color y obtenlo en todos los formatos a la vez. Arrastra el selector o usa el cuentagotas, luego copia HEX, RGB, HSL, HSV, CMYK o el nombre CSS más cercano. Crea armonías, tintes y sombras, comprueba el contraste y extrae colores de una imagen.
Un selector de color es una herramienta que te permite elegir un color y obtener su código exacto en formatos como HEX, RGB o HSL para usarlo en tu código o tu diseño. El selector de color de ToolsPivot va más allá de eso: convierte un solo color a diez formatos distintos, captura cualquier píxel de tu pantalla con un cuentagotas, extrae paletas de una imagen y comprueba el contraste WCAG. Todo funciona en tu navegador, sin subir nada y sin crear cuenta, pensado para diseñadores, desarrolladores y autónomos que trabajan con color a diario.
El selector de color de ToolsPivot toma un color y lo traduce al instante a HEX, HEX8, RGB, RGBA, HSL, HSLA, HSV, CMYK, OKLCH y el nombre CSS más cercano. Guarda internamente el color con precisión decimal, así que arrastrar los controles no altera el valor ni provoca el típico salto entre HEX y HSL. Cada formato tiene su propio botón de copiado, listo para pegar en tu CSS o en tu software de diseño.
Lo usan sobre todo diseñadores web, maquetadores front-end, ilustradores y responsables de marca que necesitan códigos de color fiables sin abrir cinco pestañas distintas. También resulta práctico para autónomos que preparan una identidad visual para un cliente o para creadores de contenido que igualan colores entre una miniatura y una plantilla de redes.
El problema habitual es tener que combinar varias webs: una para convertir, otra para el contraste, otra para extraer color de una imagen. Aquí lo tienes todo en una sola página, incluida la conversión que antes buscabas en un convertidor de RGB a hexadecimal aparte. El resultado: menos pestañas, códigos consistentes y menos errores al copiar valores a mano.
rgb() o un nombre CSS y la herramienta reconstruye el color al instante.El selector de color es más útil cuando necesitas un código exacto y consistente en varios formatos, o cuando quieres capturar un color que ya existe en una imagen o en la pantalla. Estos son los escenarios donde marca la diferencia:
En pantallas sin calibrar, un mismo código puede verse ligeramente distinto, así que conviene revisar el color en el dispositivo final antes de dar por cerrada una paleta.
Contexto: un diseñador autónomo en Madrid prepara la identidad visual de una tienda que vende en Amazon.es y en su propia web.
Resultado: una paleta coherente entre el escaparate digital y los folletos, sin discrepancias de tono.
Contexto: un desarrollador de una pyme maqueta una interfaz y necesita cumplir los requisitos de accesibilidad.
Resultado: una interfaz accesible que pasa las revisiones sin retoques de última hora.
Contexto: una creadora igual el estilo de sus miniaturas de YouTube con sus publicaciones de Instagram.
Resultado: un feed reconocible con el mismo lenguaje visual en todas las plataformas.
Contexto: un equipo de marketing valida variantes de color para una landing antes de un lanzamiento.
Resultado: pruebas A/B con colores documentados y reproducibles por todo el equipo.
OKLCH es un formato de color perceptualmente uniforme que casi ningún selector gratuito en español ofrece todavía. Se basa en el espacio OKLab y ordena el color por luminosidad, croma y tono, de forma que dos colores con la misma luminosidad se perciben igual de claros, algo que HSL no garantiza. Esto lo hace ideal para crear escalas de color consistentes en CSS moderno y para diseñar temas que se vean equilibrados en distintas pantallas.
CMYK, en cambio, aproxima cómo se reproducirá un color en imprenta mezclando cian, magenta, amarillo y negro. Tenerlo junto a los formatos de pantalla evita sorpresas cuando un mismo diseño salta de la web al papel.
Puntos clave:
El test de contraste compara dos colores y te dice si su relación cumple las Pautas de Accesibilidad WCAG. La norma marca un mínimo de 4,5:1 para texto normal y 3:1 para texto grande en el nivel AA, y sube a 7:1 y 4,5:1 en el nivel AAA. Comprobar esto importa porque alrededor del 8 % de los hombres tiene algún tipo de daltonismo y un contraste bajo deja a mucha gente sin poder leer tu contenido.
En España, el contraste no es solo una buena práctica. El Real Decreto 1112/2018 exige accesibilidad conforme a WCAG en los sitios del sector público, y la normativa de accesibilidad para productos y servicios digitales privados amplía estas exigencias a cada vez más empresas. Verificar el contraste desde el principio te ahorra rehacer trabajo, igual que revisar un texto con el comprobador de legibilidad antes de publicarlo.
El cuentagotas de pantalla usa una función nativa del navegador disponible en Chrome y Edge; en navegadores que no la admiten queda oculto y puedes muestrear color subiendo una imagen. Los valores CMYK son una aproximación calculada a partir de sRGB, no un perfil de imprenta profesional, así que para tiradas exigentes conviene confirmar con tu imprenta. Y como cualquier código de color depende de la pantalla, un monitor sin calibrar puede mostrar tonos ligeramente distintos.
Un selector de color es una herramienta que te permite elegir un color de forma visual y obtener su código exacto en formatos como HEX, RGB o HSL. Se usa en diseño web, desarrollo y diseño gráfico para reproducir un tono con precisión en el código o en el software de diseño.
Sí, es totalmente gratuito y no requiere registro. Puedes usar todas sus funciones, incluidos el cuentagotas, las armonías y el test de contraste, sin crear cuenta ni pagar nada.
Activa el cuentagotas y haz clic sobre el píxel cuyo color quieras capturar en tu pantalla. La herramienta detecta el tono exacto y te muestra su valor en los diez formatos, listo para copiar.
Puedes copiar HEX, HEX8, RGB, RGBA, HSL, HSLA, HSV, CMYK, OKLCH y el nombre CSS más cercano. Cada formato tiene su propio botón de copiado para pegarlo directamente en tu código o en tu herramienta de diseño.
HEX y RGB describen el mismo color mezclando rojo, verde y azul, mientras que HSL lo describe por tono, saturación y luminosidad. HEX es el formato compacto habitual en CSS, RGB resulta intuitivo para pantalla y HSL facilita crear versiones más claras u oscuras sin cambiar el tono base.
OKLCH sirve para trabajar con colores de forma perceptualmente uniforme en CSS moderno. Al basarse en luminosidad, croma y tono, permite crear escalas de color donde dos tonos con la misma luminosidad se perciben igual de claros, algo difícil de lograr con HSL.
Sí, puedes subir una imagen y hacer clic en cualquier píxel para obtener su color exacto. La herramienta también genera automáticamente una paleta con los colores dominantes de la imagen.
El cuentagotas de pantalla funciona en navegadores basados en Chromium, como Chrome y Edge, que admiten la función nativa. En navegadores que no la soportan, la opción se oculta y puedes muestrear color a partir de una imagen subida, igual que compruebas una web con la prueba de compatibilidad móvil.
La relación de contraste WCAG es una medida de la diferencia de luminosidad entre dos colores, expresada como un cociente. El nivel AA exige al menos 4,5:1 para texto normal y el nivel AAA sube a 7:1, para garantizar que el texto sea legible.
No, nada se sube a ningún servidor porque todo el procesamiento ocurre en tu navegador. Tanto la selección de color como la extracción de paletas de una imagen se realizan en local, sin transmitir tus archivos.
Sí, los colores que guardas persisten entre visitas en tu propio navegador. Así puedes retomar un proyecto y reutilizar tu paleta sin volver a buscar cada tono.
Elige un color, añade un segundo color y selecciona el ángulo y el tipo lineal o radial. La herramienta genera el degradado y te da el CSS listo para copiar en tu hoja de estilos, que después puedes editar en un editor HTML online.
Sí, incluye el formato CMYK, que aproxima cómo se reproducirá un color en imprenta. Ten en cuenta que es una aproximación calculada desde sRGB, por lo que para tiradas exigentes conviene confirmar el resultado con tu imprenta.
Se diferencia en que reúne diez formatos, cuentagotas de pantalla, armonías, contraste WCAG, extracción desde imágenes y degradados en una sola página. La mayoría de selectores gratuitos se quedan en tres formatos y reparten el resto de funciones entre varias webs distintas.