Recortar una imagen consiste en quedarte con la parte que te interesa y descartar el resto, pero la mayoría de editores online vuelven a comprimir la foto al guardarla y le quitan calidad en cada pasada. El recortador de imágenes de DocPivot funciona dentro de tu navegador y, con archivos JPEG, corta sin descomprimir la fotografía: los píxeles que conservas salen idénticos a los del original. No hay subida de archivos, ni cola de espera, ni registro.
¿Qué es el recortador de imágenes de DocPivot?
Funcionalidad principal
Es una herramienta de navegador que corta una imagen a una forma, un tamaño en píxeles o una medida física exacta. Acepta JPG, PNG, WebP, GIF, BMP y TIFF, y trabaja con varias fotos a la vez aplicando el mismo recorte a todas. Tiene dos caminos de salida: el recorte estándar, que reconstruye la imagen respetando la calidad de compresión del archivo de origen, y el recorte sin pérdida para JPEG, que reordena los datos ya comprimidos sin tocarlos. Si además necesitas cambiar el tamaño del resultado, puedes redimensionar la imagen después del corte.
Quién lo usa y para qué
Lo usan sobre todo tres perfiles: quien prepara documentación oficial y necesita medidas en milímetros, quien publica productos en Wallapop, Milanuncios o una tienda online y quiere que todas las fotos tengan el mismo encuadre, y quien trabaja con fotografía y no está dispuesto a perder calidad en un recorte rutinario. También aparece en flujos de trabajo de diseño web, donde el recorte es el paso previo a convertir la imagen a otro formato.
El problema que resuelve
Un recorte corriente obliga a descomprimir y volver a comprimir el JPEG, y esa segunda compresión altera píxeles que no habías tocado. En una foto de 1.600 × 1.200 recortada a 960 × 720, una recodificación normal modifica más de 920.000 canales de color; el recorte sin pérdida no modifica ninguno y el archivo ocupa lo mismo. La diferencia no se ve en una sola pasada, pero sí se acumula cuando editas la misma imagen tres o cuatro veces.
Principales ventajas del recorte sin pérdida
- Calidad intacta en JPEG. Los bloques que quedan dentro del recorte se copian tal cual, con sus tablas de cuantización originales, así que no hay degradación medible.
- Sin subidas ni servidores. La imagen se abre y se procesa en tu equipo. No existe transferencia, por lo que tampoco existe el riesgo asociado a ella.
- Medidas reales para imprenta. Puedes trabajar en milímetros, centímetros o pulgadas con una resolución configurable, en lugar de calcular píxeles a mano.
- Recorte en lote coherente. Treinta fotos de orientaciones distintas salen con la misma proporción, sin ir una por una.
- Formas que otros no dan. Esquinas redondeadas y recorte circular con fondo transparente, listos para avatares y fichas de equipo.
- Sin registro ni marca de agua. No hay cuenta que crear ni límite diario escondido detrás de un plan de pago.
- El recorte normal tampoco castiga la foto. Cuando el modo sin pérdida no es posible, la herramienta lee la calidad del JPEG de origen y la reutiliza, en vez de aplicar un valor fijo que podría comprimir la imagen más de lo necesario.
Funciones clave del recortador
- Recorte libre con tiradores. Arrastra el marco y sus ocho puntos de control para encuadrar a ojo, con una rejilla de tercios dentro del recuadro.
- Ocho proporciones predefinidas. Libre, 1:1, 4:5, 4:3, 3:2, 1,91:1, 16:9 y 9:16, que cubren desde fichas de producto hasta portadas de vídeo.
- Valores numéricos exactos. Escribe ancho, alto y desplazamiento en lugar de arrastrar cuando necesitas repetir el mismo encuadre.
- Unidades de impresión. Milímetros, centímetros y pulgadas convertidos con la resolución que elijas: 35 × 45 mm a 300 ppp equivalen a 413 × 531 píxeles.
- Giro y volteo previos. Puedes girar la foto en cuartos de vuelta o reflejarla antes de cortar, para encuadrar sobre la imagen tal como se va a guardar.
- Esquinas redondeadas. Redondeo expresado en porcentaje del lado corto, con el resultado en PNG para que la transparencia sobreviva.
- Recorte circular. Máscara elíptica inscrita que siempre toca los cuatro bordes del recuadro, sin dejar franjas vacías.
- Procesamiento por lotes. Hasta treinta imágenes en una pasada, con descarga en un único ZIP.
- Compatibilidad amplia de entrada. JPG, PNG, WebP, GIF, BMP y TIFF, incluidas fotos de móvil ya convertidas desde HEIC a JPG.
- Vista previa del resultado. Un panel final muestra dimensiones y peso antes de descargar; nada se guarda en tu disco hasta que pulsas el botón.
- Encaje visible en modo sin pérdida. La herramienta te enseña el rectángulo ajustado a la rejilla de compresión antes de confirmar, en vez de moverte el recorte en silencio.
- Encaja con otros pasos. El recorte previo es lo que hace que después cuadre bien un collage de fotos con piezas del mismo formato.
Cómo recortar una imagen paso a paso
- Abre la foto. Arrástrala al área de trabajo o selecciónala desde tu carpeta. La descodificación ocurre en local, sin esperas de subida.
- Elige forma o medida. Selecciona una proporción, escribe las dimensiones o cambia a milímetros si el destino es papel.
- Ajusta orientación y bordes. Gira, voltea y decide si quieres esquinas rectas, redondeadas o círculo completo.
- Activa el modo sin pérdida si el archivo es JPEG. DocPivot te avisa si el fichero no admite ese camino y te deja continuar con el recorte estándar.
- Revisa el panel de resultado. Comprueba las dimensiones y el peso finales antes de descargar; si necesitas otro formato, puedes pasar el PNG a JPG a continuación.
- Descarga. Una imagen suelta o un ZIP si has trabajado en lote.
¿Cuándo conviene usar el recorte sin pérdida?
El modo sin pérdida compensa siempre que el archivo sea un JPEG y no necesites girarlo ni redondear sus esquinas. Es especialmente útil en fotografías que vas a seguir editando, porque evita que cada paso acumule artefactos. En el resto de casos, el recorte estándar sigue respetando la calidad de origen.
- Archivo fotográfico. Recortes de catalogación sobre originales que no se pueden volver a capturar.
- Material para imprenta. Cuando el archivo pasará por una segunda compresión en el flujo de la imprenta.
- Fotos de producto retocadas. Si ya has hecho ajustes de color, evitas sumar una recodificación más.
- Recortes repetidos. Cuando pruebas varios encuadres del mismo original hasta dar con el bueno.
- Imágenes pesadas de cámara. Un JPEG de 24 megapíxeles se corta sin pasar por una descodificación completa.
- Envío a terceros. Si el destinatario va a reeditar la foto, le entregas el mejor punto de partida posible.
No lo uses si necesitas girar la imagen, redondear esquinas o partir de un PNG: en esos casos el recorte estándar es el camino correcto, igual que cuando llegas desde un archivo que has tenido que convertir de WebP a JPG.
Casos de uso reales
Foto de carnet para el DNI o el pasaporte
Contexto: la foto oficial española mide 26 mm de ancho por 32 de alto, y un recorte mal proporcionado es motivo frecuente de rechazo en la oficina.
- Cambias la unidad a milímetros y fijas la resolución en 300 ppp.
- Escribes las medidas exactas y centras el rostro con la rejilla.
- Descargas el recorte y lo llevas a revelar o a la imprenta.
Resultado: la proporción sale exacta sin conversiones a mano, y el archivo mantiene la nitidez que necesita el sistema de verificación.
Anuncios en Wallapop y Milanuncios
Contexto: un vendedor sube doce fotos hechas con el móvil, mezcladas en vertical y horizontal, y la ficha queda descompensada.
- Cargas las doce imágenes y eliges la proporción 1:1.
- La herramienta calcula el recorte de cada una por separado.
- Descargas el ZIP y lo subes al anuncio de una tacada.
Resultado: todas las miniaturas comparten formato, que es lo que hace que una galería de segunda mano parezca profesional.
Fichas de inmuebles en Idealista
Contexto: una agencia inmobiliaria necesita panorámicas 16:9 homogéneas para cada vivienda del portal.
- Recortas el lote de cada piso a 16:9 en una sola operación.
- Aplicas después una marca de agua a las imágenes con el logotipo de la agencia.
- Reúnes el dosier del inmueble para el cliente.
Resultado: las fichas se ven uniformes en el listado y el material impreso sale del mismo original, sin recortes distintos por vivienda.
Avatares y logotipos para una web de autónomo
Contexto: un profesional prepara su página de contacto y necesita retratos circulares y un icono de pestaña.
- Recortas cada retrato en círculo, con salida PNG y fondo transparente.
- Cortas el logotipo en 1:1 para usarlo como base del icono.
- Generas el archivo final con el generador de favicons.
Resultado: los avatares encajan en la plantilla sin bordes blancos y el icono del navegador parte de una imagen bien encuadrada.
Dosier fotográfico para un cliente
Contexto: un fotógrafo entrega una selección de treinta fotos recortadas a 3:2 para revisión.
- Aplica el recorte sin pérdida a toda la serie en una pasada.
- Comprueba en el panel que el peso de los archivos no ha cambiado.
- Puede reunir las fotos en un PDF para enviarlas como un solo documento.
Resultado: el cliente recibe imágenes con la calidad original intacta y el fotógrafo conserva sus negativos digitales sin tocar.
Recorte sin pérdida y recorte estándar: qué cambia de verdad
La diferencia está en si la imagen llega a descomprimirse o no. El recorte estándar descodifica la foto, dibuja el área elegida y la vuelve a codificar; el sin pérdida lee directamente los coeficientes comprimidos, descarta los bloques que sobran y reescribe el archivo con las tablas de cuantización originales intactas. Esa distinción explica todas las limitaciones del modo sin pérdida: como nunca hay píxeles sobre los que operar, tampoco puede haber giro, volteo ni redondeo de esquinas.
- Sin pérdida: salida JPG, píxeles conservados idénticos, sin cambios de peso apreciables.
- Estándar: mismo formato de entrada y salida, recodificado con la calidad que ya tenía la foto.
- Círculo o esquinas redondeadas: salida forzada a PNG, porque JPEG no admite transparencia.
- Lote con proporción fija: recorte calculado imagen a imagen y descarga en ZIP.
Tabla de equivalencias entre milímetros y píxeles
A 300 ppp, cada milímetro equivale a 11,81 píxeles, y esa es la conversión que aplica la herramienta cuando eliges una unidad física. Estas son las medidas que más se piden en España.
| Uso | Medida | Píxeles a 300 ppp |
|---|---|---|
| Foto de carnet española (DNI, pasaporte) | 26 × 32 mm | 307 × 378 px |
| Foto de visado internacional | 35 × 45 mm | 413 × 531 px |
| Copia estándar de laboratorio | 10 × 15 cm | 1.181 × 1.772 px |
| Copia grande | 13 × 18 cm | 1.535 × 2.126 px |
| Hoja A4 completa | 210 × 297 mm | 2.480 × 3.508 px |
Las medidas de la tabla se expresan siempre como ancho por alto. La foto de carnet española se cita a menudo como 32 × 26 mm, pero es vertical: 26 mm de ancho y 32 de alto. Confirma el formato exacto en la web de la Policía Nacional antes de imprimir si vas a tramitar el documento.
Privacidad y RGPD al recortar fotografías
Una fotografía de una persona identificable es un dato personal a efectos del RGPD y de la LOPDGDD, y subirla a un servicio externo supone una cesión de datos a un tercero. Recortar en el navegador elimina ese trámite de raíz: si el archivo no sale de tu equipo, no hay encargado del tratamiento al que exigir garantías ni transferencia internacional que documentar. Para autónomos y pymes que manejan fotos de clientes, empleados o menores, esa diferencia ahorra un contrato de encargo y una entrada en el registro de actividades.
Ten en cuenta que el recorte no elimina los metadatos del archivo. Si la foto lleva coordenadas GPS o el modelo de cámara y vas a publicarla, conviene borrar los metadatos de la fotografía como paso adicional. Antes puedes consultar los datos EXIF para ver exactamente qué información viaja dentro.
Límites y errores frecuentes
El modo sin pérdida funciona solo con JPEG de línea base. Los progresivos, los codificados por aritmética, los de 12 bits y los CMYK se rechazan y pasan al recorte estándar, que sigue respetando la calidad de origen.
- El recorte encaja en una rejilla. La compresión JPEG trabaja por bloques, así que la esquina superior izquierda cae en múltiplos de 16 píxeles en fotos normales, u 8 si el archivo no usa submuestreo de color. Verás el rectángulo ajustado antes de confirmar.
- Los dos píxeles del borde pueden variar. Es propio del formato: al descodificar, el borde nuevo no tiene bloque vecino del que tomar referencia de color. El interior es idéntico.
- Girar desactiva el modo sin pérdida. Seleccionarlo reinicia cualquier rotación aplicada, para que la vista previa no prometa algo que el archivo final no va a contener.
- Recortar no inventa detalle. Si cortas una región pequeña y la imprimes en grande, se verá blanda, y eso no lo arregla ninguna herramienta.
- El círculo obliga a PNG. Guardar una máscara transparente en JPEG no es posible, así que el archivo cambia de formato y suele pesar más.
Preguntas frecuentes
Con el modo sin pérdida no, porque los datos comprimidos se copian sin recodificar. En el recorte estándar hay una recodificación, pero la herramienta reutiliza la calidad del JPEG original en lugar de aplicar un valor fijo, así que la diferencia es mínima.
No hace falta ninguna cuenta ni correo electrónico. Abres la herramienta, recortas y descargas.
No, el procesamiento ocurre por completo en tu navegador. La imagen se descodifica en tu propio equipo y nunca se transmite, por lo que no hay copia remota que borrar después.
Admite JPG, PNG, WebP, GIF, BMP y TIFF como entrada. El modo sin pérdida es exclusivo de los JPEG de línea base; el resto se procesa con el recorte estándar.
Sí, hasta treinta imágenes en una misma operación, con descarga en un ZIP. Si eliges una proporción, cada foto se recorta por separado para que todas salgan con la misma relación de aspecto.
Cambia la unidad a milímetros, fija la resolución en 300 ppp e introduce 26 mm de ancho por 32 de alto. La rejilla de tercios te ayuda a centrar el rostro antes de confirmar el recorte.
Sí, con la máscara circular, que dibuja una elipse inscrita en el recuadro. La salida se fuerza a PNG para conservar la transparencia de las esquinas.
Porque el modo sin pérdida encaja el corte en la rejilla de bloques del JPEG. La herramienta te muestra el rectángulo ajustado antes de aplicarlo, así que puedes recolocarlo o cambiar al recorte estándar si necesitas precisión al píxel.
Sí, funciona en navegadores de móvil y de ordenador sin instalar nada. En un teléfono conviene trabajar con lotes pequeños, ya que cada imagen se descodifica con los recursos del propio dispositivo.
Recortar elimina parte de la imagen y redimensionar cambia el tamaño conservándola entera. Si buscas un peso de archivo concreto sin sacrificar encuadre, el camino es el segundo.
Para documentos existe una herramienta específica que ajusta los márgenes de las páginas: puedes recortar un PDF sin convertirlo antes a imagen.
No, el recorte no está pensado para limpiar metadatos y la información del archivo puede conservarse. Si vas a publicar la imagen, usa una herramienta de borrado de metadatos como paso final.
Trescientos puntos por pulgada es el valor habitual para impresión y el que viene por defecto. Para pantalla basta con menos, y la herramienta acepta valores muy por encima si tu imprenta te pide otra cosa.
Sí, es gratuito y sin límite de uso diario. No añade marcas de agua ni reserva funciones para un plan de pago.
