Prueba la velocidad de tu conexión a internet — descarga, subida, ping y jitter — medidos contra nuestros propios servidores. Sin aplicación, sin inicio de sesión: solo presiona Ir.
El test de velocidad de Internet de ToolsPivot mide el rendimiento real de tu conexión (bajada, subida, ping y jitter) directamente en el navegador y en pocos segundos. A diferencia de la mayoría de medidores, se ejecuta contra nuestros propios servidores y no los de un tercero, así que el resultado refleja el camino real entre tu equipo y la red. Es gratis, no pide registro y traduce los números a algo útil: te dice si tu conexión aguanta 4K, partidas online, videollamadas o teletrabajo.
El test analiza cuatro métricas de tu conexión: velocidad de bajada, velocidad de subida, ping (latencia) y jitter. Para ello abre seis descargas y tres subidas en paralelo contra los servidores de ToolsPivot, descarta el arranque de cada fase y calcula el rendimiento estable. Al terminar muestra tu dirección IP, tu operadora y tu ubicación, sin guardar nada del lado del servidor.
Lo usa sobre todo quien sospecha que su conexión no rinde lo contratado: teletrabajadores con videollamadas que se cortan, jugadores que sufren lag, familias que reparten la fibra entre muchos dispositivos y autónomos que necesitan una red estable. También sirve para comparar operadoras antes de cambiar de tarifa, o para documentar la velocidad real si Movistar, Vodafone u Orange no cumplen lo firmado.
El problema típico es pagar por 600 Mbps de fibra y no saber si de verdad llegan a tu dispositivo. La mayoría de medidores solo dan la bajada y la miden contra un servidor ajeno que no controlas. Este test suma subida, ping y jitter, te enseña tu IP y tu operadora, y convierte cada número en un veredicto claro sobre lo que puedes hacer con esa conexión.
Si tienes dudas sobre el entorno desde el que mides, comprueba antes con qué software llegas a la web usando cuál es mi navegador.
El test resulta más útil cuando notas que la conexión no responde como debería o cuando necesitas una cifra fiable para tomar una decisión. Estos son los momentos en los que más ayuda:
Ten en cuenta que el WiFi, la distancia al router, otros dispositivos conectados o una VPN pueden bajar el resultado sin que tu conexión contratada tenga la culpa.
Contexto: Marta trabaja en remoto desde Valencia y sus reuniones en Teams se congelan a media mañana. Proceso:
Contexto: Diego juega a shooters competitivos y sufre tirones pese a tener fibra de 600 Mbps. Proceso:
Contexto: Una familia reparte una fibra entre televisión 4K, consola y varios móviles y todo va a tirones por la noche. Proceso:
Contexto: Un autónomo con tienda online necesita una conexión estable para gestionar pedidos y subir catálogos. Proceso:
La velocidad que necesitas depende de lo que hagas online y de cuántos dispositivos usen la red a la vez. Como orientación, con 25 Mbps de bajada vas sobrado para navegar y ver vídeo en alta definición, mientras que el 4K en varias pantallas o las descargas grandes piden 100 Mbps o más. En España, donde la fibra de 300 a 1000 Mbps ya es lo habitual, casi siempre el cuello de botella está en el WiFi o en el router, no en la tarifa.
Puntos clave:
Recuerda que la ley obliga a las operadoras a informar de la velocidad real de la conexión, y la CNMC permite reclamar si no se cumple lo contratado. Una medición guardada te da un punto de partida sólido para esa reclamación.
La velocidad mide cuántos datos por segundo mueve tu conexión, mientras que el ping y el jitter miden cómo de rápida y estable es la respuesta. Puedes tener 1000 Mbps y aun así sufrir cortes si el ping es alto o el jitter salta constantemente. Por eso un buen test no se queda en la bajada: cruza los tres datos para explicar por qué tu conexión se siente lenta aunque los megas estén ahí.
Puntos clave:
Para el trabajo diario, un ping por debajo de 50 ms y un jitter por debajo de 20 ms bastan de sobra. Si quieres entender mejor cómo viaja tu tráfico hasta un dominio, la búsqueda de DNS muestra qué servidores resuelven cada dirección.
Un test fiable empieza por aislar tu conexión del ruido de tu propia casa. Conéctate por cable Ethernet siempre que puedas, cierra las descargas y el streaming que tengas abiertos, y desconecta del router los dispositivos que no uses durante la prueba. Repetir el test un par de veces y quedarte con la mediana evita que un pico puntual te dé una lectura engañosa.
Puntos clave:
Si además auditas el rendimiento de una web, combina esta prueba con el comprobador de tamaño de página y con comprobar la compresión GZIP para separar la latencia de la red del peso de la propia página.
Sí, el test es totalmente gratuito y no requiere registro ni instalación. Funciona desde cualquier navegador de móvil, tablet u ordenador y puedes repetirlo tantas veces como quieras.
Mide cuatro cosas: velocidad de bajada, velocidad de subida, ping (latencia) y jitter. La bajada indica lo rápido que recibes datos, la subida lo rápido que los envías, el ping el tiempo de respuesta y el jitter la estabilidad de esa respuesta.
Casi siempre el motivo es el WiFi, la distancia al router o los dispositivos conectados a la vez. La velocidad contratada se mide idealmente por cable y con la red libre; el WiFi y el uso compartido restan buena parte de ese caudal.
La diferencia está en que mide contra servidores propios y no contra el servidor de un tercero, e incluye ping y jitter además de la bajada y la subida. Además te muestra tu IP y tu operadora y te dice para qué sirve tu conexión en lenguaje claro.
No, los datos de la medición no se almacenan del lado del servidor. Tu historial de pruebas se guarda solo en tu navegador, así que nadie más lo ve y puedes borrarlo cuando quieras.
Un ping por debajo de 50 ms se considera bueno, y por debajo de 20 ms es excelente. Con fibra y conexión por cable es habitual quedar en ese rango; para eSports competitivo, cada milisegundo cuenta.
Un jitter por debajo de 20 ms es aceptable para videollamadas, VoIP y juego online, y cuanto más cerca de cero, mejor. Por encima de 30 ms empiezan a notarse cortes, tirones y acciones que llegan tarde.
No es obligatorio, pero el cable Ethernet da la lectura más fiable porque elimina la interferencia del WiFi. Si mides por WiFi, acércate al router y usa la banda de 5 GHz para acercarte a tu velocidad real.
Sí, una medición sirve como punto de partida para una reclamación. La ley obliga a las operadoras a informar de la velocidad real y la CNMC permite reclamar cuando no se cumple lo contratado; conviene medir por cable y varias veces para tener un dato sólido.
Sí, funciona con cualquier operadora (Movistar, Vodafone, Orange, O2, Digi, MásMóvil y otras) y con fibra, ADSL, cable o conexión móvil. El test mide tu conexión real desde el dispositivo que estés usando en ese momento.
Se muestran para que sepas desde qué red y proveedor estás midiendo, algo útil al comparar resultados o usar una VPN. Ese dato se obtiene mediante una consulta segura y no se guarda; si un enlace te genera dudas de seguridad, puedes revisarlo con el comprobador de seguridad web.
Sí, el test está pensado para funcionar igual de bien en el navegador del móvil que en el ordenador. Es práctico para comprobar la cobertura WiFi en distintas partes de casa o medir tu conexión de datos móviles.
El test está disponible en 18 idiomas, así que puedes usarlo en tu idioma preferido sin cambiar de herramienta. La interfaz y los veredictos se adaptan al idioma que elijas.
Las cabeceras revelan si un servidor comprime y cachea bien su contenido, algo que afecta a la sensación de rapidez tanto como el ancho de banda. Puedes inspeccionarlas con la herramienta para obtener las cabeceras HTTP y separar así la red de la configuración del sitio.