Una lista gratuita y en vivo de proxies públicos HTTP, HTTPS y SOCKS de todo el mundo. Filtra por país, protocolo y anonimato, luego copia o exporta los que necesites.
| # | Dirección IP | Puerto | País | ISP / Org | Protocolo | Anonimato | SSL | Latencia | Tiempo activo | Última comprobación | Acciones | |
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| Cargando proxies en vivo… | ||||||||||||
La Lista de Proxies Gratis es un directorio en vivo de proxies públicos HTTP, HTTPS, SOCKS4 y SOCKS5 de todo el mundo, con datos reales de frescura y una prueba en un clic para ver cuáles funcionan ahora mismo. A diferencia de las listas habituales, que muestran una tabla estancada y medio muerta, la herramienta de ToolsPivot vuelve a traer un feed comprobado de forma continua, te deja filtrar y buscar entre cientos de IP, y es honesta sobre los riesgos reales de un proxy gratuito. Ideal para pruebas rápidas, scripts puntuales o para entender cómo responde un sitio al tráfico de otro país.
La Lista de Proxies Gratis reúne unos 500 proxies públicos recién comprobados y te los presenta en una tabla que puedes ordenar, filtrar y exportar. El servidor de ToolsPivot descarga el feed, normaliza cada entrada a un mismo formato (IP, puerto, protocolo, anonimato, país, ciudad, ISP, SSL, latencia, tiempo de actividad y última comprobación) y lo entrega a tu navegador como JSON. Todo el trabajo pesado ocurre en el servidor, así que la página va fluida y no depende de llamadas externas desde tu equipo.
La usan sobre todo desarrolladores, analistas de datos y profesionales del SEO que necesitan una IP distinta para una tarea concreta. Sirve para probar cómo se ve una web desde otro país, ejecutar un scraper ligero, comprobar geolocalización o validar que tu aplicación gestiona bien un proxy antes de pasar a una solución de pago.
El problema de casi todas las listas gratuitas es que enseñan proxies muertos: IP que dejaron de responder hace horas y que solo descubres cuando ya has perdido el tiempo. Aquí el feed se recomprueba de forma continua en origen y, sobre todo, tienes un botón de prueba por proxy que te dice al momento si sigue vivo. Antes probabas a ciegas; ahora sabes qué IP responde antes de usarla, e incluso puedes comprobar cuál es tu dirección IP para confirmar qué expones al salir.
Esta herramienta encaja cuando necesitas una IP distinta para una tarea corta y estás dispuesto a reintentar si una falla. No sustituye a un proxy de pago para trabajo continuo, pero resuelve muy bien las comprobaciones puntuales.
Evita esta lista para cualquier tarea sostenida durante horas o que se rompa por encima de un pequeño porcentaje de fallos; ahí lo sensato es un pool de pago.
Contexto: un autónomo del marketing necesita precios de la competencia en varios marketplaces.
Proceso:
Resultado: obtiene los datos que necesita sin contratar un servicio de pago para una tarea de una tarde.
Contexto: una pyme quiere ver cómo aparece su ficha en buscadores desde distintas regiones.
Proceso:
Resultado: ajusta su estrategia local con datos reales en lugar de suposiciones.
Contexto: un desarrollador analiza una IP sospechosa que aparece en sus registros.
Proceso:
Resultado: confirma el origen del tráfico en pocos minutos y sin herramientas de pago.
Cada columna te dice algo distinto sobre la calidad de un proxy, y entenderlas te ahorra pruebas inútiles. La clave es el nivel de anonimato, que depende de las cabeceras que la IP envía al sitio de destino, no de un plan que hayas contratado.
Como estas etiquetas vienen del feed de origen y en las listas gratuitas fallan a menudo, no te fíes solo de ellas: pulsa Probar y confírmalo tú mismo.
Usar un proxy es legal en España y en la mayoría de países, ya que solo es una tecnología que enruta tu tráfico por un servidor intermedio. Otra cosa muy distinta es la seguridad: un proxy público es compartido, no está vigilado y suele durar poco, y muchos registran tráfico, inyectan anuncios o ni siquiera cifran la conexión.
La regla práctica es sencilla: los proxies públicos valen para pruebas y tareas de bajo riesgo, nunca para mover información privada. La AEPD y la propia normativa española esperan que trates los datos personales con cuidado, y eso incluye por dónde los haces pasar.
Un proxy gratis es un servidor intermedio público que reenvía tus peticiones y muestra su IP en lugar de la tuya. Sirve para ocultar tu dirección, probar geolocalización o hacer scraping ligero, aunque no ofrece las garantías de un servicio de pago.
El feed se recomprueba de forma continua en origen y la herramienta lo cachea cinco minutos para servirlo rápido. Aun así, un proxy marcado como activo puede haber caído, y por eso existe el botón de prueba en vivo.
La diferencia está en las cabeceras que la IP envía al sitio de destino. Un proxy elite oculta tu IP y que usas un proxy, uno anónimo solo oculta tu IP y uno transparente no oculta nada.
Pulsa el botón Probar de esa fila y la herramienta enruta una petición real por esa IP. Te dice si está viva, cuántos milisegundos tarda y si oculta tu IP frente a la del servidor.
HTTP funciona a nivel de aplicación y va bien para navegación y peticiones web. SOCKS5 opera a un nivel más bajo, admite más tipos de tráfico y suele ser más versátil para herramientas que no sean solo navegadores.
Sí, usar un proxy es legal en España, ya que es una simple tecnología de enrutamiento. Lo que puede dar problemas es el fin para el que lo uses, como saltarte los términos de un servicio, no el proxy en sí.
No, nunca envíes credenciales ni datos bancarios a través de un proxy público. Muchos registran el tráfico o no cifran la conexión, así que reserva estas IP para tareas sin información sensible.
No del todo, porque un proxy gratuito rara vez cifra tu tráfico como sí hace una VPN. Oculta tu IP ante el sitio de destino, pero el operador del proxy sigue viendo por dónde navegas.
Indica cuándo se verificó por última vez ese proxy, con un color según su antigüedad. El verde señala datos recientes y el rojo, IP que probablemente ya no respondan.
Sí, puedes copiar la lista filtrada o descargarla en TXT, CSV o JSON. El TXT trae solo IP y puerto, mientras que el CSV incluye todos los metadatos de cada entrada.
Los proxies públicos son compartidos entre muchos usuarios, así que su ancho de banda se reparte y la velocidad varía. Filtra por latencia baja y prueba varias IP para quedarte con las más rápidas.
Indica si esa IP pasa los controles de Google sin bloqueos. Es un dato útil si quieres comprobar resultados de búsqueda o hacer pruebas de posicionamiento desde otra ubicación.
La lista muestra país, ciudad e ISP de cada IP según el feed de origen. Para un análisis más completo, puedes cruzar el dato con una herramienta para comprobar cuál es tu navegador y qué información expones.
No, la herramienta no almacena nada sensible sobre ti ni sobre tus pruebas. El trabajo se hace en el servidor con fuentes públicas y tu navegador no realiza llamadas a terceros.