Crea un contador de visitas gratuito para tu sitio web en segundos. Elige un estilo, copia el código y pégalo en tu página. No necesitas cuenta, no se usan cookies y nunca se guardan las direcciones IP de tus visitantes.
Introduce el ID y la clave de tu contador para ver sus estadísticas, ponerlo a cero o fijar un nuevo número inicial.
Un contador de visitas es un widget que muestra públicamente cuántas veces se ha visto una página web. El contador de visitas de ToolsPivot funciona sin cuenta, sin cookies y sin guardar ninguna dirección IP: eliges un estilo, copias el código y el número empieza a subir. La versión 2.0 añade contadores en SVG que se ven nítidos en pantallas retina, estadísticas con gráfico de 30 días, filtrado de bots y una clave privada con la que recuperas tu contador cuando quieras, sin correo electrónico y sin registro.
La herramienta genera un contador que registra cada carga de tu página y devuelve el número acumulado como imagen o como texto. Tú decides la URL asociada, el número de partida, cuántos dígitos se muestran, si cuentas páginas vistas o visitantes únicos, y qué estilo visual quieres. ToolsPivot guarda el contador junto a una clave secreta que se muestra una sola vez y que después sirve para consultar estadísticas, cambiar el número inicial o reiniciarlo.
Lo usan sobre todo quienes tienen una web pequeña sin analítica montada: bloggers, autónomos con su portfolio, asociaciones y clubes locales, negocios de barrio con una web sencilla y desarrolladores que quieren una señal rápida de tráfico en una landing page. También encaja en proyectos donde mostrar el número al visitante forma parte del diseño, como webs de comunidad o páginas conmemorativas.
El problema clásico de los contadores gratuitos es que se pierden: cambias de plantilla, se te olvida en qué servicio lo creaste y el número vuelve a cero sin remedio. Aquí la clave de gestión resuelve ese punto sin obligarte a abrir una cuenta. Si además quieres mostrar de dónde llegan tus visitantes, puedes combinarlo con el contador de banderas en la misma zona del pie de página.
Un contador de visitas tiene sentido cuando quieres una cifra visible y sencilla, no un panel de analítica completo. Sirve como señal de actividad hacia el visitante y como termómetro rápido para ti. No sustituye a una herramienta de análisis, pero cubre el caso más frecuente: saber si tu web recibe gente y con qué constancia.
No es la opción adecuada si necesitas rutas de navegación, embudos de conversión o atribución por canal. Para eso hace falta una plataforma de analítica completa, con el consentimiento correspondiente.
Contexto: una autora publica dos recetas por semana y quiere mostrar tráfico real a posibles colaboraciones.
Resultado: una cifra creíble que enseñar en el kit de medios, sin bots ni visitas propias.
Contexto: un diseñador en alta en el RETA envía su web en cada propuesta y quiere saber si la abren.
Resultado: identifica qué proyectos despiertan interés y reordena el portfolio en consecuencia.
Contexto: una asociación mantiene su web con una plantilla antigua y sin conocimientos técnicos en el equipo.
Resultado: el contador sobrevive a los cambios de junta porque cualquiera con la clave lo recupera.
Contexto: una pyme con tienda online quiere una referencia rápida antes de encargar una auditoría.
Resultado: llega a la reunión con la agencia con datos propios y no solo con impresiones.
La dirección IP de un visitante es un dato personal según la Agencia Española de Protección de Datos y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, incluso cuando es dinámica. Esto afecta directamente a los contadores gratuitos clásicos: los que bloquean por IP para no repetir visitas, los que geolocalizan al visitante o los que muestran el país de origen están tratando datos personales en nombre de tu web, y esa responsabilidad recae sobre ti como titular del sitio.
El contador de ToolsPivot reduce ese tratamiento al mínimo. No escribe cookies, así que no añade nada al banner que exige la LSSI-CE, y no almacena ninguna dirección IP. Para distinguir una visita repetida dentro del mismo día, la petición se reduce a un hash con sal que combina la sal secreta del día, el identificador del contador, la IP y el agente de usuario. Esa sal se regenera cada día, de modo que los hashes no se pueden enlazar entre jornadas. La IP se usa en ese instante para calcular el hash y no se escribe en ningún sitio, algo que puedes contrastar consultando cuál es tu dirección IP y comprobando que no aparece en ninguna estadística del panel.
Puntos clave:
Todo contador insertado en una web devuelve una cifra mínima, nunca exacta. Los bloqueadores de anuncios y los navegadores centrados en privacidad filtran recursos externos, y una parte de tus visitantes sencillamente no llega a pedir la imagen del contador. Por eso las rutas de inserción nuevas usan un patrón neutro: las listas de filtrado incluyen reglas genéricas contra direcciones con forma de rastreador y descartarían esas peticiones en silencio.
La caché es el otro motivo habitual. Si el navegador guarda la imagen del contador, la siguiente visita no llega al servidor y esa carga se pierde. Aquí cada respuesta viaja con cabeceras que impiden el almacenamiento, precisamente para evitarlo.
Lo que esta herramienta no hace:
Elige páginas vistas si quieres el volumen total de cargas, y visitantes únicos si prefieres una cifra más conservadora. Las páginas vistas suman cada recarga, así que un lector que abre tres artículos cuenta tres veces. Los visitantes únicos agrupan las visitas del mismo dispositivo dentro del mismo día, lo que da un número más bajo pero más honesto de cara al público.
Para un blog que enseña el contador a posibles anunciantes, los visitantes únicos transmiten mejor la audiencia real. Para una landing page donde te interesa el volumen bruto de impactos, las páginas vistas describen mejor lo que ocurre. Si dudas, empieza por visitantes únicos: una cifra pequeña y defendible envejece mejor que una inflada que no puedes justificar.
Sí, es gratuito y sin límite de visitas contabilizadas. No hay plan de pago que desbloquee las estadísticas ni tope mensual a partir del cual el contador deje de sumar.
No, no necesitas cuenta ni correo electrónico. Configuras el contador, copias el código y guardas la clave secreta que se muestra al crearlo.
Sin la clave no se puede acceder al panel de gestión de ese contador. El contador sigue sumando y mostrándose con normalidad en tu web, pero pierdes el acceso a las estadísticas y a las opciones de reinicio, así que conviene guardarla en un gestor de contraseñas nada más crearla.
No, ninguna dirección IP se almacena. Se usa de forma momentánea para calcular un hash con sal diaria que permite detectar visitas repetidas dentro del mismo día, y esa sal se sustituye cada jornada.
Este contador no escribe cookies, así que no añade obligaciones nuevas a tu banner de cookies. Aun así, lo recomendable es mencionarlo en tu política de privacidad, ya que es un servicio externo que interviene al cargar tu página.
Las páginas vistas cuentan cada carga y los visitantes únicos agrupan las de un mismo dispositivo en el día. Un lector que abre cuatro páginas suma cuatro páginas vistas y un solo visitante único.
Sí, funciona en cualquier plataforma que permita pegar HTML. En Blogger se añade como gadget de HTML/JavaScript, en WordPress mediante un bloque HTML personalizado y en Wix a través de un elemento de código insertado.
Porque los bloqueadores y los navegadores con protección de rastreo impiden que parte de las peticiones lleguen al servidor. La cifra del contador es siempre un mínimo, y en webs con público técnico la diferencia puede ser considerable.
Los que se identifican como tales van a un recuento separado y no suman al número visible. Los rastreadores que imitan a un navegador normal no se pueden distinguir con un contador de imagen, y eso se indica abiertamente en la herramienta.
Sí, desde el panel de gestión generas un código de inserción personal que no cuenta. Es especialmente útil si revisas tu web varias veces al día desde el mismo equipo.
Sí, defines el número de partida al crear el contador y lo puedes cambiar después con tu clave. También puedes reiniciarlo a cero, algo práctico cuando relanzas el proyecto y quieres medir desde el arranque.
Sí, la compatibilidad hacia atrás era un requisito de esta versión y los códigos antiguos siguen funcionando sin cambios. Si has migrado la web y quieres asegurarte de que no ha quedado nada roto por el camino, pasa antes un comprobador de enlaces rotos.
Elige la imagen si quieres máxima compatibilidad y que cuente aunque el visitante tenga JavaScript desactivado. Elige el script si prefieres recibir el número en texto plano y darle tu propio formato con CSS.
No, mostrar un contador no influye por sí mismo en el posicionamiento. Lo que sí importa es que no ralentice la página ni bloquee el renderizado, y que tus páginas estén realmente indexadas, algo que confirmas con un verificador de indexación.