Convierte texto entre mayúsculas y minúsculas en tu navegador. Estilo título real según las reglas de APA, AP, Chicago, MLA o New York Times, además de formatos para programadores y herramientas de limpieza de líneas. Nada de lo que escribes se envía a ningún sitio.
Cada conversión se ejecuta en JavaScript en tu propio dispositivo. Nada se sube, se guarda ni se registra, y la página sigue funcionando si te desconectas de internet. No hay límite de longitud ni registro.
El conversor de mayúsculas y minúsculas es una herramienta que transforma cualquier texto entre mayúsculas, minúsculas, formato de frase, mayúscula de título y siete formatos de programación, sin instalar nada. Su diferencia real está en el título: en lugar de poner en mayúscula todas las palabras, aplica las reglas de cinco manuales de estilo (APA, AP, Chicago, MLA y NYT) y resuelve bien los apellidos con apóstrofo, las contracciones, los compuestos con guion y las siglas. Todo el proceso ocurre en tu navegador, dentro de ToolsPivot, y el texto no viaja a ningún servidor.
La herramienta reescribe el texto que pegas aplicando el formato de mayúsculas que elijas. Trabaja sobre el mismo cuadro de texto: escribes o pegas, pulsas un formato y el contenido se sustituye al instante, con la versión anterior guardada por si quieres volver atrás. Mientras escribes, se actualizan los recuentos de palabras, caracteres, caracteres sin espacios, frases y líneas, igual que en el contador de palabras, así que no necesitas abrir otra pestaña para comprobar la extensión.
La usan sobre todo redactores, traductores, estudiantes y desarrolladores. Un redactor normaliza titulares copiados de un PDF; un estudiante arregla apuntes escritos con el bloqueo de mayúsculas activado; un traductor formatea títulos de obras en inglés según el manual que le pide el cliente; un desarrollador convierte un listado de campos a snake_case antes de crear una tabla.
Rehacer a mano el formato de un texto largo cuesta minutos y se presta a errores. Un listado de 200 nombres exportado de un CRM en mayúsculas sostenidas se arregla aquí en un clic, con los apellidos escritos como toca. Después puedes pasar el resultado por el corrector gramatical para revisar lo que la conversión no toca, como la puntuación o la concordancia.
Esta herramienta resulta útil siempre que el formato del texto sea incoherente y arreglarlo a mano lleve más de un minuto. También cuando la corrección depende de una norma externa, como el manual de estilo de un cliente o la convención de nombres de un repositorio. Estos son los escenarios más habituales:
No la necesitas si tu texto ya está bien escrito y solo quieres un efecto visual: en ese caso, la propiedad CSS text-transform cambia el aspecto sin tocar el contenido real.
Contexto: una redactora autónoma en Valencia escribe para un cliente español y para una agencia estadounidense.
Resultado: entrega los dos encargos con el formato correcto en cada idioma y sin revisar título por título. El generador de metaetiquetas recoge después esos titulares ya formateados.
Contexto: un desarrollador recibe un listado de 60 campos en texto plano y necesita los identificadores en tres convenciones distintas.
Resultado: tres versiones coherentes en menos de un minuto, sin escribir un script desechable para algo que se usa una vez.
Contexto: un vendedor con cientos de anuncios activos hereda descripciones escritas en mayúsculas sostenidas.
Resultado: anuncios más legibles y con un tono menos agresivo, algo que también influye en cómo responde el comprador.
Contexto: un equipo pequeño unifica el formato de los títulos de 300 entradas de blog acumuladas durante años.
Resultado: una convención única en todo el blog, más fácil de mantener para quien escriba a partir de ahora. Un paso más allá, el comprobador de legibilidad indica si esos títulos se entienden a la primera.
En español, los títulos llevan mayúscula solo en la primera palabra y en los nombres propios que contengan. Así lo recoge la ortografía académica para libros, artículos, películas, canciones, ponencias y titulares de prensa: «Cien años de soledad», no «Cien Años De Soledad». La mayúscula de título, tal como la aplican la mayoría de los conversores, es una convención del inglés que se ha colado en el español por copia directa de las interfaces anglosajonas.
Puntos clave:
Si estás redactando títulos desde cero en lugar de reformatearlos, el generador de títulos meta con IA propone alternativas que después puedes ajustar aquí al formato correcto.
Los cinco manuales discrepan sobre todo en dos puntos: a partir de cuántas letras una preposición se escribe con mayúscula y qué hacer con «to» delante de un infinitivo.
| Manual | Preposiciones | «to» en infinitivos |
|---|---|---|
| APA 7 | Mayúscula a partir de 4 letras | Minúscula |
| AP | Mayúscula a partir de 4 letras | Mayúscula |
| Chicago 18 | Mayúscula a partir de 5 letras | Minúscula |
| MLA 9 | Siempre en minúscula | Minúscula |
| NYT | A partir de 4 letras, más up, off y out | Minúscula |
Chicago cambió su umbral en la 18.ª edición, publicada en septiembre de 2024: la 17.ª dejaba todas las preposiciones en minúscula. Esa única regla explica por qué Chicago da «A Room with a View» pero «All About Eve», y por qué un conversor que no distinga ediciones te devolverá resultados que tu editor va a corregir.
La mayúscula de título se aplica con reglas, no con comprensión del significado. El motor no sabe si «Apple» es una empresa o una fruta en tu frase concreta: para eso está la lista de excepciones, que tienes que rellenar tú.
El contenido que pegas en el cuadro se procesa íntegramente en tu navegador y no se envía a ningún servidor de ToolsPivot. No hay llamada a una API ni registro de lo que conviertes, así que no realizamos ningún tratamiento de tus datos personales en el sentido del RGPD y la LOPDGDD. El matiz importa: la página se carga desde un servidor y usa cookies de analítica que puedes rechazar; lo que no sale de tu equipo es el texto. Por eso sirve para listados de clientes o documentación interna que no deberías subir a un servicio de terceros.
Pega el texto en el cuadro y pulsa el botón de minúsculas. La conversión se aplica al instante sobre el mismo cuadro y puedes copiar el resultado o descargarlo como archivo .txt.
No, las tildes y la eñe se conservan. La conversión sigue las correspondencias estándar de Unicode, así que á se convierte en Á y ñ en Ñ, tal como exige la ortografía del español.
Con mayúscula solo en la primera palabra y en los nombres propios. El formato de frase es la opción correcta para titulares, encabezados y asuntos de correo en español, mientras que la mayúscula de título corresponde al inglés.
El formato de frase pone en mayúscula la primera palabra de cada oración; la mayúscula de título afecta a la mayoría de las palabras del título. La primera opción sigue las reglas del español y la segunda, las de los manuales de estilo anglosajones.
El que te pida quien recibe el texto. APA 7 domina en psicología y ciencias sociales, MLA 9 en humanidades, AP en prensa, Chicago 18 en edición de libros y el estilo del NYT en periodismo digital.
Porque Chicago solo pone en mayúscula las preposiciones de cinco letras o más. «With» tiene cuatro, así que queda en minúscula, mientras que APA o AP la escribirían con mayúscula.
Sí, y esa es una de las diferencias frente a otros conversores. Cuando el 40 % o más de las palabras están en mayúsculas, la herramienta entiende que el texto está gritado y desactiva la regla de siglas para poder convertirlo.
Sí, dentro de un texto en formato normal las siglas se mantienen intactas. La detección se basa en cómo está escrita la palabra, no en un listado cerrado, así que también funciona con acrónimos de empresa.
Distingue unos de otros por la longitud del prefijo. Uno o dos caracteres antes del apóstrofo se tratan como apellido y la letra siguiente va en mayúscula; más de dos indican contracción y la letra se queda en minúscula.
No, la conversión se ejecuta por completo en tu navegador. El texto no se transmite ni se almacena, aunque la página en sí se carga desde un servidor y usa cookies de analítica como cualquier sitio web.
Sí, hay un historial de 50 pasos. Puedes probar varios formatos seguidos y volver a cualquier estado anterior sin haber guardado copias del original.
Son convenciones para nombrar identificadores en programación. camelCase une las palabras y pone en mayúscula todas menos la primera (nombreUsuario), snake_case las separa con guion bajo en minúscula (nombre_usuario) y kebab-case usa el guion medio (nombre-usuario), habitual en URL y clases CSS.
Sí, es uno de los usos más frecuentes. Convierte el listado al formato que necesites y, si viene en una sola línea, la herramienta de separación por comas lo prepara antes de la conversión.
Word y Excel no distinguen contracciones ni siglas: NOMPROPIO pone en mayúscula la letra que sigue a cualquier signo, así que «isn't» acaba como «Isn'T» y «RGPD» como «Rgpd». Además, ninguna de las dos aplica manuales de estilo, y si lo que quieres es reformular el texto en lugar de recasarlo, la herramienta de parafraseo es el sitio adecuado.