Si un formulario te responde con un «el archivo supera el tamaño máximo permitido» y el tope es de 2 MB, este compresor está pensado justo para ese momento. Fijas 2 MB como límite, subes el PDF y te llevas un archivo que cabe, con el texto, las fuentes y los gráficos vectoriales exactamente como estaban. En la mayoría de los casos ni siquiera hace falta tocar las imágenes.
La explicación es sencilla. Con un techo de 2 MB, el problema casi nunca es un escaneo lleno de fotos, sino un PDF que pesa bastante más de lo que justifica su contenido, porque el programa que lo creó guardó datos sin comprimir y objetos repetidos. El compresor de DocPivot recupera primero ese espacio desperdiciado sin perder nada y solo recodifica imágenes si todavía no ha llegado al objetivo.
Reduce un PDF hasta que ocupe 2 MB o menos, y trata esa cifra como un límite infranqueable, no como una orientación. Un compresor de PDF con niveles fijos (baja, media, alta) te obliga a elegir cuánto comprimir y a cruzar los dedos. Aquí eliges cuánto puede pesar el resultado, y la herramienta busca la forma menos agresiva de conseguirlo.
Al terminar ves tres datos: el tamaño original, el tamaño final y el porcentaje ahorrado. Si alguna imagen se ha dejado intacta por seguridad, el resultado también te indica cuántas. No necesitas cuenta, DocPivot no añade marca de agua y no hay límite de páginas. El archivo de partida puede pesar hasta 100 MB.
Con un documento normal, el proceso lleva menos de un minuto y no tienes que configurar nada si no quieres.
- Sube el PDF. Arrástralo a la zona de carga o selecciónalo desde el ordenador o el móvil. Se admiten archivos de hasta 100 MB.
- Deja el techo en 2 MB. Esta página ya viene fijada en ese valor, así que no hay ninguna cifra que escribir.
- Decide si activas los ajustes extra. Pasar las imágenes a blanco y negro o limitar su resolución solo compensa con escaneos o documentos fotográficos muy grandes. Si el PDF sale de Word o Excel, déjalos desactivados.
- Comprime y mira el resultado. Comprueba el tamaño final y el ahorro antes de descargar.
- Descárgalo y súbelo al portal. Como ya está por debajo de 2 MB, debería entrar al primer intento.
¿Todavía no tienes el PDF? Puedes convertir un Word a PDF o pasar tus fotos JPG a PDF y comprimir después el archivo que obtengas.
Muchos PDF están inflados por cómo se generaron, no por lo que contienen. Hay programas de ofimática, de diseño y de escaneo que guardan los flujos internos del documento sin comprimir, repiten objetos que podrían compartirse o escriben la estructura del archivo de la manera menos eficiente posible.
Ese peso sobrante se elimina sin tocar un solo píxel. Por eso el compresor empieza siempre por ahí: vuelve a montar el documento con cada flujo comprimido al máximo y los flujos de objetos regenerados. Con un techo de 2 MB, este paso suele resolverlo todo por sí solo, y las imágenes salen idénticas a las del original.
Piensa en la memoria técnica de una licitación: decenas de páginas de texto, unas cuantas tablas y un par de planos exportados desde el programa de diseño. Es muy habitual que pese varias veces lo que debería, y que la pasada sin pérdidas la deje por debajo del límite sin que nadie note la diferencia.
El proceso tiene cinco fases, y en ninguna de ellas se decodifican ni se vuelven a dibujar el texto o los gráficos vectoriales.
- Desmontaje. El PDF se abre con qpdf, una biblioteca de código abierto especializada en la estructura interna de los PDF, y cada imagen incrustada se guarda aparte.
- Pasada sin pérdidas. El documento se reconstruye una vez con la compresión de flujos al nivel máximo. Es la fase en la que un PDF mal exportado suelta la mayor parte de su peso.
- Selección de imágenes. Solo se activa si la pasada anterior no ha bastado. Son candidatas las imágenes JPEG y las que están guardadas sin comprimir; las JPEG 2000, JBIG2 y CCITT se quedan como están.
- Búsqueda en la escala de calidad. Hay 19 peldaños que combinan una dimensión máxima en píxeles con una calidad JPEG. Una búsqueda binaria encuentra el peldaño más alto que cabe en unas cuatro pruebas, no en diecinueve. En cada prueba las imágenes se recodifican con libvips y solo se suman sus bytes, sin reconstruir el PDF, porque el resto del archivo no cambia.
- Reconstrucción y comprobación. Con el peldaño ganador se monta el PDF definitivo y se mide su tamaño real en disco. Si se pasa por poco, baja un peldaño y vuelve a montarlo: nunca te devuelve un archivo por encima del techo.
La escala de calidad, de un vistazo
| Tramo | Dimensión máxima de imagen | Calidad JPEG | Cuándo se suele llegar |
|---|---|---|---|
| Sin recodificar | Sin cambios | No aplica | La mayoría de los documentos a 2 MB |
| Alto | 2400 px | De 92 a 82 | Informes y portafolios con muchas fotos |
| Medio | De 2200 a 1200 px | De 80 a 60 | Escaneos largos en color |
| Bajo y mínimo | De 1100 a 500 px | De 58 a 30 | Libros escaneados y colecciones grandes de fotos |
A 2 MB, la primera fila es con diferencia la más frecuente: un archivo más ligero con las imágenes intactas.
Solo cuando el PDF es un escaneo o un documento fotográfico muy grande que no entra en 2 MB con los peldaños altos de la escala. Los dos ajustes están a la vista, no escondidos en un menú, y se suman al peldaño que la búsqueda esté probando en cada momento.
- Imágenes en blanco y negro. Elimina el color de fotos y escaneos, y con eso suele ahorrarse en torno a una cuarta parte de su peso. El texto se sigue leyendo bien, así que funciona para facturas en papel, nóminas o apuntes escaneados. Ojo con los trámites que exigen copia en color de un documento de identidad: ahí no lo actives.
- Limitar la resolución de las imágenes. Puedes elegir entre A4 a 300 ppp, A4 a 200 ppp, 1200 px u 800 px. Para un documento que solo se va a leer en pantalla, A4 a 200 ppp suele ir sobrado.
Si lo que tienes son fotos sueltas, reduce su peso con el compresor de imágenes antes de montarlas en un PDF. Y si un escaneo va a pasar por un reconocimiento de texto (OCR), hazlo antes de comprimir, para que la compresión trabaje sobre el archivo definitivo.
Las imágenes JPEG 2000, JBIG2 y CCITT se dejan intactas a propósito. Las dos primeras no se pueden recodificar con garantías en este proceso, y CCITT es un formato de fax en blanco y negro puro en el que volver a codificar empeora la página sin reducir su peso.
Esto se nota sobre todo con los escaneos de algunas fotocopiadoras multifunción de oficina, que guardan las páginas en JBIG2 o CCITT. Esos archivos ya vienen muy comprimidos de origen, así que si uno de ellos supera los 2 MB, lo más eficaz suele ser dividir el PDF en varias partes o eliminar las páginas que no necesitas enviar.
El límite de 2 MB aparece en portales que no son tacaños con el espacio, pero tampoco ilimitados. Estos son algunos de los casos más habituales en España:
- Licitaciones públicas. Memorias técnicas, declaraciones responsables y certificados que se suben a las plataformas de contratación, donde cada anexo suele tener su propio tope.
- Sedes electrónicas. Muchos trámites de ayuntamientos y comunidades autónomas limitan el tamaño de cada documento aportado. El máximo cambia de un formulario a otro, así que revisa siempre el que indica el tuyo.
- Campus virtuales. Entregas de trabajos, prácticas y TFG en Moodle, donde es el profesor quien fija el tamaño máximo de cada tarea.
- Aseguradoras y bancos. Partes, facturas, justificantes de ingresos o escrituras que se adjuntan desde el área de clientes.
- Registros europeos. La EUIPO, con sede en Alicante, fija un máximo de 2 MB por documento adjunto en las solicitudes electrónicas de diseño.
Si el trámite solo acepta un archivo y tú tienes varios, puedes unir varios PDF en uno y comprimir el conjunto. Antes de hacerlo, merece la pena quitar las páginas en blanco que se cuelan al escanear a doble cara: son peso que no aporta nada.
Se puede, pero la firma dejará de ser válida, porque cualquier cambio en los bytes del archivo rompe una firma digital. El orden correcto es comprimir primero y firmar después, tanto si usas AutoFirma con tu certificado de la FNMT como si firmas con el DNI electrónico.
Si el documento ya viene firmado por otra persona o por una administración, como un certificado de empadronamiento o de estar al corriente con Hacienda, no lo comprimas: súbelo tal cual o pide una copia más ligera. En cambio, si solo necesitas una firma visible sobre el documento, puedes firmar el PDF después de reducirlo sin ningún problema.
Porque no todos los sistemas cuentan igual: unos consideran que un megabyte son 1 000 000 bytes y otros que son 1 048 576. A 2 MB, la diferencia entre ambos criterios ronda los 100 KB, suficiente para que un archivo que parecía justo sea rechazado.
El Explorador de Windows, por ejemplo, calcula los tamaños en base 1024, mientras que macOS usa la base 1000 desde hace años. Si un portal rechaza un archivo que aquí aparece por debajo de 2 MB, casi seguro que el motivo es este. En ese caso, vuelve a comprimir con la resolución limitada a A4 a 200 ppp para ganar margen.
Si ni el peldaño más bajo de la escala consigue que el archivo entre, el documento tiene más contenido del que cabe razonablemente en 2 MB. Estas son las salidas que mejor funcionan, por este orden:
- Activa el blanco y negro si las imágenes no necesitan color.
- Limita la resolución a 800 px en escaneos que solo se van a leer en pantalla.
- Envía únicamente las páginas que te piden, sin anexos de relleno.
- Parte el documento en dos o tres archivos si el portal admite varios adjuntos.
Si el archivo da error al abrirse o la herramienta no consigue leerlo, puede estar dañado; prueba antes a reparar el PDF. Y si tiene contraseña de apertura, tendrás que quitar la contraseña al PDF primero, porque sin ella no hay forma de acceder a su estructura interna.
¿Qué pasa con tu archivo? Privacidad y RGPD
El PDF se procesa en los servidores de DocPivot y se elimina en un plazo máximo de 30 minutos. No interviene ningún servicio externo, ninguna API de terceros ni ningún modelo de inteligencia artificial: todo el trabajo lo hacen qpdf y libvips.
Aun así, piensa en lo que subes. Si eres autónomo o gestionas documentación de clientes o empleados, el RGPD y la LOPDGDD te piden tratar esos datos con cuidado también cuando usas herramientas online. Aplica el principio de minimización: si solo tienes que enviar tres páginas de un expediente de cuarenta, sube solo esas tres.
Preguntas frecuentes
Normalmente no. Si basta con la pasada sin pérdidas, que es lo más habitual a 2 MB, las imágenes quedan idénticas. Si hay que recodificarlas, se elige el peldaño de mayor calidad que cabe, y el texto y los gráficos vectoriales no se tocan nunca.
Es gratis y no necesitas crear ninguna cuenta. DocPivot tampoco añade marcas de agua ni limita el número de páginas.
Hasta 100 MB por archivo. Un documento de ese tamaño lleno de fotos probablemente necesitará el blanco y negro o la limitación de resolución para llegar a 2 MB.
Puede perder algo de nitidez si la búsqueda tiene que bajar mucho en la escala, porque en un escaneo el texto forma parte de la imagen. Para evitarlo, prueba primero el blanco y negro, que ahorra peso sin reducir la resolución.
Sí, funciona desde el navegador del móvil o la tablet sin instalar nada. Es útil para escanear un documento con la cámara y subirlo al momento a una sede electrónica.
No. Las páginas, el texto, las fuentes y los gráficos vectoriales se conservan tal cual; lo único que puede cambiar, y solo si hace falta, son las imágenes.
No, persiguen objetivos distintos. Optimizar el PDF para la web busca que el documento se abra rápido en el navegador, mientras que este compresor busca que quepa por debajo de 2 MB.
Para topes muy estrictos tienes la versión para comprimir un PDF a 100 KB, que sigue el mismo método con un techo mucho menor. Ten en cuenta que a ese tamaño las imágenes casi siempre tendrán que recodificarse.
