Ve cada detalle oculto en tus archivos: configuraciones de la cámara, la fecha de toma y la ubicación GPS en un mapa. Funciona con fotos (JPG, PNG, WebP, HEIC, TIFF, RAW) directamente en tu navegador, además de video y PDF.
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Un visor de datos EXIF lee la información oculta que tu cámara o tu móvil guardan dentro de cada foto: marca, modelo, objetivo, fecha exacta de captura, ajustes de disparo y, en muchos casos, las coordenadas GPS del lugar donde se tomó. El visor de datos EXIF de ToolsPivot muestra todos esos datos directamente en tu navegador, sin subir la imagen a ningún servidor. Así descubres en segundos cuándo, con qué y dónde se hizo una foto, y compruebas qué revelas antes de compartirla. Y va más allá de las fotos: también lee los metadatos de vídeos y de archivos PDF.
El visor lee los metadatos de una imagen en tu propio dispositivo y los organiza en categorías legibles. Con el motor exifr separa cada bloque (cámara, GPS, fecha, XMP, IPTC y perfil de color ICC) y traduce los códigos técnicos a un formato claro. Puedes cargar la foto de cuatro maneras: archivo, arrastrar y soltar, pegar desde el portapapeles o indicar una URL. En los tres primeros casos, la imagen nunca sale de tu equipo.
Lo usan fotógrafos que revisan los ajustes exactos de una toma, vendedores de Wallapop o Vinted que quieren quitar su ubicación antes de publicar, y peritos, abogados o periodistas que necesitan verificar cuándo y dónde se hizo una imagen. También ayuda a diseñadores que comprueban el perfil de color o los campos de derechos de autor antes de entregar un trabajo.
Una foto puede delatar tu casa: el móvil incrusta las coordenadas GPS de forma automática y sin avisar. Antes hacía falta instalar programas de escritorio para verlo; ahora abres la imagen, ves el punto exacto sobre un mapa y decides si la compartes tal cual o sin metadatos.
El visor resulta más valioso cuando necesitas saber qué esconde una foto, ya sea por privacidad, verificación o curiosidad técnica. Responde en segundos a la duda más buscada sobre imágenes: dónde y cuándo se tomó realmente.
Ten en cuenta que no todas las imágenes conservan EXIF: WhatsApp y las redes sociales lo eliminan al procesar el archivo, y formatos como GIF no lo admiten.
Contexto: un particular publica fotos de un mueble en Wallapop y Milanuncios desde el móvil. Proceso:
Contexto: una gestoría recibe el justificante fotográfico de una reparación con fecha dudosa. Proceso:
Contexto: un fotógrafo freelance prepara la entrega de un reportaje para un cliente. Proceso:
Contexto: una periodista recibe una imagen para contrastar antes de publicarla. Proceso:
El visor ya no se limita a las fotos: también lee los metadatos de archivos de vídeo y de documentos PDF, con el mismo informe claro. En vídeo (MP4, MOV, WebM, AVI, MKV y otros) puedes ver cuándo se grabó, con qué dispositivo, cuánto dura y dónde se filmó; si el clip lleva GPS incrustado, la ubicación aparece sobre el mapa igual que en una foto. En los PDF se muestran el autor, el título, el software que creó el archivo y las fechas de creación y modificación, útil para saber de dónde procede realmente un documento.
Puntos clave:
Por esa razón, el vídeo y el PDF tienen un límite de tamaño que verás indicado en la propia herramienta, mientras que las imágenes no tienen límite porque se leen en tu dispositivo. Ningún archivo se conserva tras el análisis.
Cada grupo de metadatos responde a una pregunta distinta sobre la imagen. La ficha de cámara (marca, objetivo, apertura, ISO) explica cómo se tomó la foto; los campos de fecha dicen cuándo; y el GPS, dónde. Los bloques XMP e IPTC recogen la parte editorial: autor, derechos, palabras clave e historial de edición.
Puntos clave:
Si dos fotos deberían ser idénticas, puedes calcular su huella con el generador de hash MD5 para confirmar que no se han alterado. Y recuerda que la ausencia de EXIF también informa: suele significar que la imagen pasó por una app de mensajería que lo eliminó.
Revisar el EXIF antes de compartir una foto es una medida básica de protección de datos, porque las coordenadas GPS son un dato personal según el RGPD. Una imagen con geolocalización puede revelar tu domicilio, tu lugar de trabajo o la rutina de tus hijos sin que te des cuenta. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) recomienda limitar la información que difundes en internet.
Puntos clave:
Como el análisis se hace en tu navegador, no cedes la imagen a terceros solo por inspeccionarla. Si gestionas una web y necesitas informar de este tipo de tratamientos, el generador de políticas de privacidad te ayuda a redactar el aviso, y el comprobador de seguridad de sitios web revisa que tu dominio no esté marcado como peligroso.
Los datos EXIF son la información técnica que la cámara o el móvil guardan dentro del archivo de imagen. Incluyen marca y modelo del dispositivo, objetivo, fecha de captura, ajustes de exposición y, a menudo, las coordenadas GPS. No se ven al abrir la foto, pero están ahí en bytes adicionales junto a los píxeles.
No, cuando subes, arrastras o pegas una imagen, se lee por completo en tu navegador y nunca se envía a ToolsPivot. La excepción son el análisis desde una URL y los archivos de vídeo o PDF, que sí se procesan en el servidor y se eliminan justo después. Puedes comprobarlo abriendo la pestaña de red del navegador mientras analizas una imagen.
Sí, si la imagen contiene coordenadas GPS, el visor las extrae y coloca un pin sobre un mapa interactivo. Debajo verás las coordenadas exactas y un enlace para abrir la ubicación en Google Maps.
El visor lee metadatos de JPG, PNG, WebP, HEIC y HEIF, TIFF, AVIF y los principales formatos RAW. Entre los RAW admite CR2 y CR3 de Canon, NEF de Nikon, ARW de Sony, RAF de Fuji, RW2 de Panasonic, ORF de Olympus y DNG.
Sí, el visor lee el HEIC y el HEIF que genera el iPhone, un formato que muchos visores gratuitos no aceptan. Para mostrar la foto en pantalla, la decodifica a JPEG solo para la vista previa, mientras que los metadatos se leen igualmente.
Muchas imágenes pierden el EXIF al pasar por WhatsApp, Telegram o las redes sociales, que lo eliminan al procesar el archivo. También ocurre con capturas de pantalla, con formatos como GIF que no admiten estos datos, o con fotos ya editadas por software que borra los metadatos. La ausencia de EXIF suele indicar por dónde ha pasado la imagen.
Para borrar los metadatos, usa el eliminador de datos EXIF, al que puedes pasar directamente con un botón desde el visor. Es la forma recomendada de publicar una foto en Vinted, Wallapop o redes sociales sin revelar tu ubicación. Conserva la calidad de la imagen mientras elimina la información sensible.
No, el EXIF se puede editar, borrar o falsificar con herramientas al alcance de cualquiera, así que no sirve como prueba definitiva por sí mismo. Es muy útil como primer indicio para saber cuándo, con qué y dónde se hizo una foto, pero un peritaje formal requiere herramientas auditables y documentación firmada. Trátalo como una pista valiosa, no como una certeza absoluta.
Sí, con las imágenes la lectura de metadatos funciona sin conexión, porque se procesan en tu navegador. Puedes desconectar internet después de abrir la herramienta y analizar tus fotos igualmente. El modo URL y el análisis de vídeo o PDF sí necesitan conexión, porque se leen en el servidor.
Sí, puedes copiar todos los datos al portapapeles o descargarlos en formato JSON o CSV. Las exportaciones incluyen la información ampliada de XMP, IPTC e ICC, no solo el EXIF de cámara.
Son tres tipos de metadatos que van más allá del EXIF básico de cámara. XMP guarda el historial de edición y campos de programas como Lightroom o Photoshop; IPTC recoge autor, palabras clave y derechos; e ICC define el perfil de color de la imagen. El visor dedica una sección a cada uno para que no se mezclen.
Sí, además de subir un archivo, puedes pegar la URL de una imagen para leer sus metadatos. Esta opción pasa por un proxy seguro del servidor, que comprueba que el recurso sea una imagen, limita su tamaño y rechaza direcciones internas o privadas. En imágenes es la única vía que pasa por el servidor, igual que ocurre con el vídeo y el PDF.
Consultar los metadatos con esta herramienta respeta el RGPD porque la imagen se analiza en tu propio navegador y no se cede a terceros. Las coordenadas GPS son un dato personal, así que revisarlas antes de publicar una foto es una buena práctica de privacidad.
Con formatos que no admiten EXIF, como GIF, verás la información básica del archivo (nombre, tamaño, tipo y dimensiones) aunque no haya datos de cámara. El nivel de detalle depende de lo que cada imagen incluya realmente. Si necesitas trabajar con la imagen después, puedes recortarla en línea o convertirla a Base64 con otras herramientas de la plataforma.